Buscanos en facebook

www.facebook.com/laperladeldesierto

PROXIMAMENTE!!!

PROXIMAMENTE!!!

LLANTERA MEXICALI

LLANTERA MEXICALI

----------------------

----------------------

lunes, 4 de junio de 2012

Sindrome del niño emperador

CUANDO LOS HIJ@S MALTRATAN A LOS PADRES 

Por psicóloga María Fca. Amado Figueroa 

Cada día se presenta más en nuestra sociedad la problemática que algunos padres de familia tienen con sus hij@s, no aceptan reglas, no hay límites, se niegan a colaborar con el quehacer domestico y sienten que todo lo merecen. No tienen mayoría de edad, aun así son los verdaderos jefes de la familia; la autoridad. No llegan a ser delincuentes comunes, pero pegan, amenazan, chantajean, roban, agreden verbal y psicológicamente. Son los protagonistas del llamado "síndrome del emperador", un fenómeno de maltrato de hijos a padres que se ha instalado con fuerza en nuestros hogares; el cual desdichadamente llego para quedarse. 

Este tipo de violencia no es nueva, pero en los últimos años su incidencia se ha disparado: desde el año 2000, los casos de este tipo de maltrato se han multiplicado. 

Algunos casos de este tipo de problema no son evidenciados por la resistencia de los padres a denunciar a sus propios hijos. Ha habido situaciones de denuncias donde las madres sacan a la luz pública lo que viven, llamando a los servicios sociales o a la policía ante el comportamiento violento del que están siendo objeto (golpes, robos, amenazas) y que ya no son capaces de resistir. Aun así los padres tienden a encubrir esta problemática. 

El fenómeno se ha tratado durante más años y los datos sobre su incidencia son más preocupantes. Un estudio realizado en Estados Unidos advierte que la violencia (no exclusivamente física) de adolescentes hacia sus padres tiene una incidencia de entre el 7 y el 18 por ciento en las familias tradicionales (en las monoparentales llega hasta el 29, mientras que las estadísticas canadienses aseguran que uno de cada 10 padres son maltratados). 

Causas: 

¿Qué puede ocurrir en la personalidad de un niño para que llegue a agredir a sus padres? 

Los especialistas señalan innumerables causas como genéticas, familiares y ambientales que ayuden al desarrollo de este síndrome. 

Algunas de ellas son: 

"el abandono de las funciones familiares, la sobreprotección y sobre exigencia simultáneas, los hábitos familiares determinados por la escasez de tiempo, la ausencia de autoridad, la permisividad y, sobre todo, la falta de elementos afectivos, como la calidez en la relación con los hijos. Se les educa más en otros entornos sociales que en la familia, algo que no ocurría hace tan sólo una década". 

"La familia juega un rol muy importante en el desarrollo o cese de los problemas. Todos los trastornos ocurridos en la niñez dejan secuelas importantes en el adulto y se vuelven trastornos de esa edad”. 

"Un padre excesivamente permisivo tiene como resultado un hijo caprichoso e irresponsable, pero no un hijo violento. La permisividad puede echar a perder a un niño (hacerse vago, juntarse con malas compañías, cometer delitos), pero si hay violencia es como resultado de un proceso de deterioro personal por disfunciones familiares o por falta de educación, generalmente al final de la adolescencia". 

Estos niños "son incapaces de desarrollar emociones morales (como la empatía, el amor o la compasión), lo que se traduce en dificultad para mostrar culpa y arrepentimiento sincero por las malas acciones". 

El "síndrome del emperador" tiene causas tanto biológicas (dificultad para desarrollar emociones morales y conciencia) como sociológicas, ya que, en la actualidad, "se desprestigia el sentimiento de culpa y se alienta la gratificación inmediata y el hedonismo. 

"La familia y la escuela han perdido la capacidad de educación, y esto favorece que chicos con esta predisposición, que antes eran mantenidos por la sociedad, ahora tengan mucha más facilidad para exhibir la violencia". 

La importancia de los medios en este factor es clave: "La televisión enseña valores muy hedonistas y consumistas -apunta Garrido-, y dificulta el aprendizaje del autocontrol, es decir, la capacidad de esforzarse por renunciar a cosas inadecuadas y para perseguir metas que requieren esfuerzos. Los hijos tiranos ven en los medios muchas conductas y metas que son coincidentes con lo que ellos desean: pasarlo bien y hacer lo que quieran sin que nadie les obstaculice". 

Lo que para muchos es una falta de disciplina que se soluciona con una "nalgada a tiempo", es, sin embargo, un problema mucho más profundo que exige "ayudar a que el niño desarrolle una conciencia sólida; ésta es la mejor policía. Y ello se logra aplicando castigos razonables, pero firmes, y explicando las razones morales y prácticas que supone su mala acción. En los casos más graves es, por desgracia, casi imposible". Lo cual genera un conflicto abismalmente complejo. 

Las madres las principales victimas: 


"La mayoría de los casos se da en madres que vuelven a tener otra pareja", pero se presenta también en familias nucleares; donde están presentes ambos padres, lógicamente en hogares donde la madre es la que cuida de los hij@s, ya sea que no labore o bien cuando regresa a casa. Por lo tanto son las madres las que reciben este tipo de maltrato al estar más tiempo en presencia de los hij@s. 

La madre es la víctima en el 87 por ciento de las ocasiones que se produce este tipo de violencia, y que principalmente recibe agresiones físicas, aunque también son habituales las verbales. En el 13.8 por ciento de los casos, el estudio refleja que la intimidación se produjo con un cuchillo o un arma similar. 

Una última característica es que esta violencia familiar tiene una incidencia sensiblemente superior en hijos adoptados frente a los biológicos. 



¿Cómo saber si tienes un emperador en casa? (Si presenta alguna de estas incapacidades o conductas) 

1.- Incapacidad para desarrollar emociones morales (empatía, amor, compasión, etcétera) auténticas. Esto se traduce en muchas dificultades para mostrar culpa y arrepentimiento sincero por las malas acciones. 
2.- Incapacidad para aprender de los errores y de los castigos. Ante la desesperación de los padres, no parece que sirvan regaños y conversaciones, él busca su propio beneficio, parece guiado por un gran egocentrismo. 
3.- Conductas habituales de desafío, mentiras e incluso actos crueles hacia hermanos y amistades. 

Cómo prevenir y enfrentarse al síndrome: 


1.- Desarrollar de manera intencionada y sistemática las emociones, los valores, principios y la conciencia de los hijos, dándoles oportunidades para que practiquen actos altruistas y que extraigan lecciones morales. 
2.- Establecer límites firmes que no toleren la violencia y el engaño. 
3.- Prestar ayuda para que desarrollen habilidades no violentas que satisfagan su gran ego. 

Lo que los padres deben hacer para prevenir este tipo de problemas es marcar límites, no dar al niño todo lo que pide, regañarlo y confrontarlo cuando sea necesario (lo cual evitan muchos padres por sentimiento de culpabilidad causado, a la vez, porque el trabajo les ha robado el tiempo para estar con ellos y educarlos). 

v Si identificas alguna característica de este síndrome en alguno de tus hij@s, sobrin@s, prim@s o amig@s, acude al psicólogo o al médico, con psicoterapia o farmacoterapia se estima un pronóstico saludable y confiable. 

Dudas o comentarios E-mail: franciscaamado@hotmail.com