Por: Marco Antonio Manrriquez www.codigo07.com
Dice el dicho que más vale prevenir que lamentar, y aquí se pueda aplicar al caso de la guardería infantil “Mi Casita”, ubicada por la avenida M, entre calle 7 y 8, de la colonia Centro, donde la estancia es colindante con dos negocios donde se hacen reparaciones de vehículos y motocicletas, respectivamente.
Algunos ciudadanos han hecho la observación, luego de la tragedia sucedida en Hermosillo, de que en la parte posterior de la guardería (al Oeste, por la avenida N) se encuentra un negocio que se dedica a la venta de refacciones y reparación de automóviles; y que en algún momento dado pueden manejar productos o sustancias químicas que provoquen combustión o contingencia inesperada.
Asimismo, a un costado (al Norte y no más de 20 metros) se encuentra una negociación que se dedica a la reparación de motocicletass y cuatrimotos que además hacen un ruido ensordecedor y dañino para el oído humano, a decir de algunos vecinos de lugar. “Cuando andan probando las motos que arreglan no hayamos donde meternos, porque hasta lastiman los oídos, y todavía no nos imponemos después de tanto tiempo”, dijo uno de ellos, “y eso que yo vivo hasta la esquina”.
Cabe mencionar que la guardería infantil ya tiene varios años instalada en el lugar, mientras que el negocio a espaldas de la misma fue colocado ahí, apenas el año pasado, por lo que sería bueno que las autoridades verificadoras echaran un vistazo, para ver quien otorgó el permiso del uso de suelo y bajo que concepto. Se trata de evitar una posible tragedia aunque existan las mejores condiciones de seguridad.
Por su parte el jefe de Protección Civil, Abel Méndez Quijada, manifestó que el pasado miércoles se realizó un simulacro de evacuación en la citada guardería y se hizo de manera exitosa cumpliendo con todos los parámetros de seguridad.
Aquí la reflexión sería que, si algún siniestro iniciara en cualquiera de los negocios contiguos, ¿serían las mismas condiciones de seguridad?.





